domingo, 7 de septiembre de 2008

Si quieres Celeste, que te Cueste

Por Fritz Du Bois
EL COMERCIO
07-09-08

Uno de los aspectos más resaltantes del presupuesto 2009, enviado esta semana al Congreso, es el intento de reformar el Estado a través del manejo presupuestal. Así, tenemos que un mínimo de 10% del total del gasto --esperamos que ese porcentaje sea mucho mayor al final del próximo año-- estará sujeto a la medición de metas concretas, y sobre la base de los resultados que logre una entidad se le aumentará o recortará los recursos a su disponibilidad.


Si bien el concepto de exigir resultados antes de seguir gastando es algo absolutamente lógico en cualquier actividad del sector privado, para el Estado Peruano es una verdadera revolución. Asimismo, se ha considerado que una mayor porción de los fondos disponibles para inversión sea asignada vía concurso competitivo entre regiones. De esa manera, se los llevarán aquellas que presenten los proyectos que le den al dinero del contribuyente un uso más eficiente.


Ojalá que en esta ocasión sí se logre romper la cerrada oposición interna que existe a la modernización del aparato estatal y se pueda reformar con rapidez. En realidad, todos los cuellos de botella que tiene nuestra economía originalmente nacieron de algún error o inacción gubernamental, por lo que la reforma del Estado es fundamental. Por otro lado, no le hará ningún daño al país, sino todo lo contrario, que ministros y presidentes regionales tengan que demostrar real efectividad para lograr su asignación presupuestal en vez de esperar sacar más gracias a su capacidad para hacer 'lobbies'.


Sin embargo, para que esta reforma sea realmente exitosa se requiere ampliarla a otros sectores que tienen que aportar para que la inversión privada siga generando bienestar. Para empezar está la Sunat, la candidata número uno dentro del Estado para tener un presupuesto por resultados basado en la ampliación de la base tributaria y en la simplificación, que elimina burocracias innecesarias para facilitar la formalización. El actual temor a un eventual forado fiscal, por la caída en los precios de minerales, se debe a que la dependencia es cada año mayor en un número menor de contribuyentes para la recaudación. En el Perú hay --en el extremo-- hasta 15 millones de potenciales contribuyentes, sin embargo el 91% del Impuesto a la Renta lo pagan solo 15 mil y la mitad del monto viene de los mineros. Si tuviéramos una base amplia de contribuyentes y se facilitara el proceso de tributar, no estaríamos bajo tanto riesgo y hasta podríamos bajar impuestos.


Otra entidad que es candidata de fuerza para medir sus resultados es Pro Inversión, ya que la falta de energía y puertos es el más alarmante cuello de botella en la actualidad. Para acelerar la inversión privada en infraestructura es urgente repetir el exitoso modelo utilizado por Copri durante los 90 --con una tercerización generalizada de sus labores-- al que se agregue la presencia y participación obligatorias de los ministros en los procesos de concesión, incluyendo al que tiene que garantizar o cofinanciar cualquier operación. De esa manera, una vez que se decida algo, el acuerdo podrá ser rápidamente implementado y el proceso fluirá sin atracarse en las burocracias de cada sector.


Finalmente, dentro de la reforma estatal sería vital introducir el salario individual por gestión y Luis Valdivieso es el primer candidato para esa innovación, ya que tendrá que asegurarse que crecemos lo menos 8% durante los próximos dos años, caso contrario el 2011 pasaremos de modernidad a prehistoria en un solo y dramático acto.