miércoles, 2 de junio de 2010

Cada vez Menos Pobres

Por: Gustavo Yamada, Economista *
EL COMERCIO
02-06-10


En medio de la nueva incertidumbre económica internacional, generada esta vez por la crisis europea, hubo dos buenas noticias en el frente interno. La producción ha retomado ritmos de expansión no vistos desde el 2008 (6% de crecimiento en el primer trimestre del año). Además, la pobreza siguió reduciéndose en el 2009, a pesar del complicado panorama del período. El porcentaje de compatriotas con gastos mensuales menores a la línea de pobreza se redujo de 36,2% en el 2008 a 34,8% en el 2009, gracias a que el consumo privado creció por encima de la producción.

Hay que subrayar que la canasta que mide la pobreza es realmente básica. Solo permite adquirir lo mínimo de alimentación necesario para mantenerse saludable y cubrir necesidades básicas de vestido, vivienda, transporte, salud y educación. Por ejemplo, su costo promedio en Lima es de S/.1.300 al mes para una familia de cuatro miembros. Esta metodología es seguida por la mayoría de países en desarrollo y es supervisada por los organismos multilaterales de crédito.

¿Por qué tiene tan poca credibilidad esta medición de la pobreza monetaria? Posiblemente porque no guarda relación con la autopercepción de pobreza que tiene la mayor parte de peruanos. La pobreza que podríamos llamar de corte subjetivo es muy grande. En la misma encuesta nacional se pregunta a las personas cuán pobre considera su hogar. Solo 11% de la población peruana no se considera pobre (lo que contrasta con el 65% cuyos gastos superan la pobreza monetaria), mientras que el 89% restante se identifica como más o menos pobre, pobre o muy pobre.

En síntesis, cada vez somos menos pobres, pero no lo percibimos así, en parte porque tenemos aspiraciones mucho más altas (lo cual es muy bueno) y, además, porque la desigualdad de oportunidades aún está muy extendida (lo cual es muy malo). La realidad objetiva es que, posiblemente, estemos entre los países que más han reducido su pobreza en la última década. A pesar de todos los problemas que todavía nos aquejan, y que debemos enfrentar con urgencia y decisión, el progreso es inobjetable.

[*] Profesor de la Universidad del Pacífico