martes, 30 de noviembre de 2010

¿Cuál es el Nivel Óptimo de las Reservas?

Por: Alfonso López Chau, Economista
EL COMERCIO
30-11-10


¿Se pueden usar o tocar las reservas? Se usan y se pueden tocar. De hecho los bancos centrales las usan en un portafolio diversificado de inversiones, con criterios de prudencia, liquidez, seguridad y rentabilidad. ¿El concepto de uso de las reservas cambia si se amplían los criterios de rentabilidad a través de la constitución de fondos soberanos de inversión? La respuesta es no. Las reservas se pueden usar mal (no es el caso del Perú), se pueden usar bien (es el caso del Perú). ¿Se agotan aquí las posibilidades? Algunos analistas, en la discusión internacional, sostienen que se pueden usar de mejor manera a través del impulso para la formación de fondos soberanos de inversión.

Uno de los análisis citados con frecuencia por los investigadores para defender la conveniencia de establecer un nivel óptimo o adecuado de reservas es el de los economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI), Olivier Jeanne y Romaní Ranciere, publicado el 2006. La investigación de los autores lleva el sugerente título: “El nivel óptimo de reservas internacionales para los países de mercado emergentes: Fórmulas y Aplicaciones”.

Al año siguiente, el 2007, frente a la interrogante ¿cuál es el nivel adecuado para las reservas?, el boletín número 8, del 14 de mayo, del FMI señaló, y es bueno citarlo textualmente: “Aunque esas reservas pueden brindar seguridades a los países en un mundo de libre circulación del capital, la tenencia de esos bonos y pagarés extranjeros tiene un precio: las reservas producen rentas inferiores a las tasas de interés que se pagan por la deuda externa de largo plazo y la acumulación de dinero en bóvedas también impide su inversión en empresas más productivas que eleven la tasa de crecimiento del país”.

Jeanne y Ranciere, según la misma publicación, elaboran un modelo para calcular el nivel óptimo de las reservas de las economías de mercado emergentes. El modelo comprueba que una razón de reservas/PBI del 10% se acerca al nivel óptimo. Curiosamente, este nivel se aproxima igualmente a la “regla Greenspan-Guidotti”. Esta regla –llamada así en honor de Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos– aconseja a los países un nivel de reservas que cubra la totalidad de la deuda externa a corto plazo. Este indicador en el Perú se cumple con creces.

La metodología de Jeanne y Ranciere fue usada por los técnicos chilenos para formar el fondo soberano de inversión del país vecino, y de ello da cuenta otra investigación del mismo FMI. Esta investigación encontró que aún asumiendo condiciones desfavorables de fugas de divisas abruptas e inesperadas, el nivel óptimo de reserva no debía exceder del 15% del PBI. En América Latina, Brasil y Chile tienen hoy sendos fondos soberanos de inversión (FSI). Algunos señalan que los FSI son verdaderos pesos pesados estatales del siglo XXI.

La información sobre los niveles óptimos de reserva y sobre los fondos soberanos de inversión abunda en las redes de Internet. Un sitio especializado se puede encontrar en página web del FMI en la sección documentos de trabajo: www.imf.org