sábado, 28 de febrero de 2009

El Mercado en la Informalidad

Entrevista a Hernando de Soto
¿Qué tienen en común los ejecutivos de Wall Street con las personas más pobres del mundo? En esta entrevista de “Newsweek”, el economista peruano da la respuesta

Por: Barret Sheridan
EL COMERCIO
28-02-09


Aunque resulta difícil de creer, en este momento los financistas con trajes Gucci de Wall Street tienen bastante en común con los habitantes de barriada en Kenia y Bombay: ambos están atascados en economías informales, donde datos básicos, como quién posee qué, son casi imposibles de determinar. Esa opacidad, dice el economista peruano Hernando de Soto, es la fuente de la continua crisis crediticia que agosta Nueva York, Londres y otros centros financieros, y que es una realidad básica de la vida en gran parte del mundo en desarrollo. De Soto, quien dirige el Instituto Libertad y Democracia, un “think tank” global, conversó desde sus oficinas en Lima con Barret Sheridan de “Newsweek”. Extractos:

Su best seller, “El misterio del capital” aborda la idea de los derechos de propiedad y su impacto en el desarrollo económico.
Lo que posibilita una economía de mercado es que las personas puedan encontrar datos unas sobre otras y acerca de sus empresas, aun sin tener contacto físico directo. Así que la pregunta es, ¿cómo llegan a conocer las cosas? ¿Cómo consiguen datos? Encontrarás que la mayoría de los datos que quieres están en los papeles de propiedad. Una de las cosas que los países en desarrollo no tienen es que cerca del 80% de sus empresas en realidad no están plenamente registradas como propiedad.

Y la manera más sencilla de graficar esta idea es que un montón de personas pobres en los países en desarrollo no tienen títulos de propiedad de sus viviendas.
No tienen títulos registrados. Incluso pueden llegar a tener un título, pero no está en el sistema del conocimiento, por lo cual uno no puede leer sobre él.

Así que este conocimiento sobre quién posee qué no está estandarizado.
No está estandarizado y no está distribuido. Puede tener aquí un manuscrito que dice en efecto —de manos del rey de España— que desde que los españoles llegaron al Perú, yo poseo esta tierra. Pero tú no puedes saber de ello a menos que yo lo registre.

¿Por qué es tan importante la propiedad?
La propiedad significa que tengo algo que perder. Si uno es banquero, significa que tiene una garantía. También quiere decir que soy creíble, de modo que me puedes dar crédito. Si lo piensas, sea propiedad, sea crédito, sea capital, sea identificación, ninguna de las cosas que forman una economía moderna son posibles sin propiedad.

¿Cómo se relaciona esto con la crisis financiera?
El enorme monto de derivados financieros vertidos al mercado —hay cerca de US$600 trillones de estos papeles dando vueltas— tampoco está registrado de manera global o centralizada, o de forma que permita empezar a cuantificarlos. [El presidente de la SEC Christopher] Cox calculó que tal vez la parte tóxica de todos estos activos era de uno a dos trillones de dólares. [El secretario del Tesoro Timothy] Geithner nos contó que tal vez había tres o cuatro trillones de dólares. Nadie sabe a ciencia cierta, así que de cierta manera EE.UU. y Europa en los últimos años representan la más grande economía informal, o a la sombra, del mundo. Ese papel no identificado es la fuente de la incertidumbre y de la contracción del crédito.

Así que no están identificados, de la misma manera que la propiedad en, digamos, una barriada en el Perú o África no está identificada.
Correcto. Hemos trabajado en lugares como Tanzania y Egipto y Etiopía. Cuando uno visita un hogar allí no encuentra su justificación en los libros. En otras palabras, no es información disponible centralmente. Cuando uno habla sobre economías informales en muchos países, no es solo la economía de los gángsteres. También son economías informales aquellas donde una gran parte de las empresas no tienen los atributos funcionales para operar con credibilidad en el mercado. Entre ellas se cuentan esas que, si bien son autorizadas, el papel que las identifica, que determina su propiedad y evidencia de que existen no está disponible fácilmente ni de manera pública. Eso es lo que crea la sombra.

¿El mercado de hipotecas subprime o de alto riesgo se ha convertido en una economía informal?
Las hipotecas subprime no son una economía informal. Pero lo que ha sucedido es que gran parte de estas hipotecas fueron originalmente empacadas y convertidas en valores. Luego se volvieron obligaciones de deuda colateralizadas y fueron fileteadas y retaceadas, y de nuevo reempacadas. Cuando algunas de estas hipotecas se agriaron y la gente empezó a incumplir sus pagos, entonces claro que los valores amarrados a ellas también se agriaron. Pero cuando tratas y haces un seguimiento sobre quién es en última instancia responsable del valor de aquel papel, ya no puedes seguirle la huella y encontrarlo. Esa es la parte del mercado que se ha vuelto tóxica porque vive en la sombra de la informalidad.

De modo que en lo básico, derechos de propiedad mal definidos en el sector de las hipotecas subprime causaron un colapso. ¿Sucede lo mismo en el mundo en desarrollo?
Sí. Es de esperar que esa sombra sea una condición temporal en EE.UU. y Europa occidental. Se podrá superar en un año o 10, pero será superada. La situación pasajera que hoy se da en los países desarrollados, en cambio, es una situación crónica en los países en desarrollo. Siempre andamos en escasez de crédito. Como no se sabe quién es dueño de qué, nadie se atreve a prestarle a otro. Traer la ley a los mercados emergentes posiblemente sea la medida más importante que se puede tomar para ayudar a que esos países enriquezcan. Miren a los iraníes, miren a los coreanos del norte: están construyendo plantas nucleares. Miren la computadora: está siendo construida en el norte de la India. La cuestión no es la expansión de la tecnología. Todos la podemos conseguir, tomarla prestada, comprarla o robárnosla. La cuestión es cómo se obtiene un sistema legal que permite a la gente cooperar en mercados ampliados y así crear sistemas y objetos más complejos.

¿De modo que a estas alturas un banquero de Wall Street en un traje de US$10,000 está enfrentando básicamente el mismo problema que ha venido acosando por décadas o más a los habitantes de la barriada de Nairobi?
De todas maneras. Sin embargo, la diferencia está en que en Nairobi siguen luchando por comprender que un sistema de propiedad es la mejor forma que tienen de hacer las cosas. En EE.UU. cada lote de terreno, cada casa, cada automóvil, cada avión, cada manuscrito para una película, cada patente, están escritos, registrados y descritos. Solo hay en EE.UU. una cosa que no está registrada de esa manera, y eso son los derivados. Solo estamos hablando de un 7% del mercado suprime en la insolvencia y, sin embargo, está causando una enorme contracción en su economía. No logran que su crédito vuelva a fluir porque no saben qué está dónde y a quién pertenece.

¿Cuál es la respuesta? ¿Cómo le asignamos “derechos de propiedad” a los derivados?
Los bancos y los demás en poder de estos instrumentos deben reportarlos de manera tal que su gobierno y el público sepan quién es dueño de qué y dónde. Una vez que se haga la luz, sabrán quién es solvente, quién insolvente. Podrán tener un debate limpio respecto de a quién ayudar y a quién no ayudar. Y tendrán una mucho mejor idea de las consecuencias de ayudar o de no hacerlo. Ahora están discutiendo todas estas cuestiones, pero carecen de los datos relevantes. De modo que lo primero es que la ley exija a los dueños de esas cosas que se sinceren.

Cuando lo pone así suena sencillo, pero imagino que hay intereses creados dedicados a impedirlo.
Estoy convencido de que hay intereses creados. Establecer el derecho de propiedad en EE.UU. fue mucho más fácil que en Europa porque buena parte de la tierra, los activos, los bosques y las áreas rurales de hecho no pertenecían a nadie, o pertenecían a los pueblos autóctonos o a los mexicanos. Pero en Gran Bretaña los dueños de la propiedad pudieron resistirse a registrarla hasta el primer tercio del XX. Llegaron a argumentar que el conocimiento público de quién era dueño de qué podía conducir a envidias o cosas similares. Y lograron mantener la luz apagada hasta 1925. Después de la Segunda Guerra Mundial Occidente crece más que en los 2000 años anteriores. La cosa es que una economía de mercado opera en base a información. Si uno no tiene los datos, no tiene mercado, y no puede tener justicia.

¿Aquí en occidente lo hemos olvidado?
Se atribuye a Einstein haber dicho “¿Qué sabe el pez sobre el agua en la que nada?”. Uno tiene que ser humano y mirarla desde fuera, y entonces uno comprende por qué el pez vive donde vive. De modo que yo pienso que lo sucedido es que los occidentales obtuvieron derechos de propiedad muy temprano en el día, hace unos 200 años en el caso de los estadounidenses, y se acostumbraron a ellos. Ustedes son ese pez del cual hablaba Einstein.

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LA FICHA
Nombre: Hernando de Soto Polar.
Profesión: Economista.
Edad: 67 años.
Cargo: Presidente del Instituto Libertad y Democracia (ILD).
Publicaciones: “El otro sendero”. “El misterio del capital”.
Trayectoria: Asesora a varios estados y gobiernos en políticas sociales y económicas.