viernes, 23 de septiembre de 2011

Perspectivas de la economía mundial y las bolsas de valores: ¡Pésimas!

Por: Ricardo Lago
SEMANA ECONÓMICA
05-09-11


Hay dos indicadores que, a mi juicio, nos hablan con elocuencia de la debacle financiera que se avecina. El primero es el precio del oro. Desde el 2008, he sido consistente en este blog, artículos periodísticos, programas de televisión, y conferencias sobre la trayectoria alcista del metal precioso.

Sustentaba mi pronóstico en la problemática de resolver el excesivo endeudamiento de estados, familias, e instituciones financieras en Europa, EEUU y Japón. Estos dos últimos meses he recogido en Europa multitud de anécdotas y conjeturas sobre las “cuentas alegres” que siguen haciendo, con una alta dosis de cinismo, los gobiernos y el público en general. Quedo con la convicción de que el ejercicio es: ¿Cuál es el mínimo ajuste para salir del paso? Cuando tenga tiempo contaré algunas historietas que lo ilustran. Ahí va un anticipo: la prima de un amigo mío griego ha logrado la jubilación anticipada a los 38 años .

Por tanto, en mi opinión, el proceso actual no está encaminado hacia una salida ordenada al excesivo endeudamiento, de tal manera que se pueda restablecer, consistente y progresivamente, la confianza de los mercados financieros. Por el contrario, si no se corrige drásticamente el rumbo en los próximos meses, el proceso tiene visos de ir o bien hacia la megainflación o si no a un colapso monetario – que cada uno le de la interpretación que quiera – para evitarla. En ambos casos el oro, sin duda rebasará el precio de 2,400 dólares la onza que alcanzó el 21 de enero de 1980 (dólares de hoy, equivalentes a los 850 de los de entonces); aunque cada vez es más difícil descartar que llegue a los 3,000, 5,000 o incluso los 10,000 dólares la onza. No creo que haya burbuja de oro; la burbuja es de emisión de moneda, créditos malos y un buen número de agentes económicos descapitalizados en un contexto de perspectivas de la economía mundial muy poco alentadoras. Cuando quiebra la confianza en las monedas y las finanzas de los estados que las emiten, el Oro es Rey.


El segundo indicador es la tasa de los bonos del Tesoro de los Estado Unidos. Muchos pensábamos (mea culpa) que con el ritmo de crecimiento de la deuda pública de los Estados Unidos, las prima de riesgo - y por ende, las tasas de interés subirían - para poder colocar los elevados montos de deuda. Pues no, ha sucedido justo lo contrario. Una vez despejados los nubarrones del contencioso demócrata –republicano sobre el límite legal de endeudamiento del gobierno federal, las tasa han bajado y mucho. A nadie le ha importado un comino el rebaja del “rating “crediticio de USA por Standard and Poors.

¿Quiere decir esto que la situación financiera de los EEUU era buena o al menos mala? En absoluto, lo que quiere decir es que la situación de Europa y las perspectivas de la economía mundial son tan pavorosas que, a corto plazo, la huida hacia títulos del Tesoro USA se ha revelado de repente como el mal menor. Es decir, los títulos en dólares como valor refugio por falta de un refugio mejor. ¿Cuánto durará ese corto plazo? Esa es la pregunta de los billones de dólares difícil de contestar. De ahí en adelante, las tasas USA subirán, sin duda. Creo es mejor estar en Oro que en bonos del Tesoro USA; es más, creo que en unos meses no será mala idea entrar “corto “en bonos USA y esperar a que suban las tasas. Parece que la diferencia es que, para los inversionistas, los EEUU tienen tiempo para ajustarse (están todavía en el segundo tiempo del partido), los europeos están agotando la segunda prórroga.

Déjenme que les ilustre el tema. Hoy 5 de septiembre a las 7 pm, la tasa del bono del Tesoro USA a 10 años ha llegado a tocar 1.91%. ¿Saben ustedes cuantos meses ha promediado un nivel menor al 2% en los últimos 130 años? Debajo tienen la respuesta:



Es decir, cuatro meses, en 130 años, durante la segunda guerra mundial, antes de que EEUU entrara en guerra; es decir, en un momento en que prácticamente los únicos instrumentos de ahorro con un minino de garantías sobre la faz de la tierra eran precisamente los bonos de Uncle Sam.

Doy por descontado que ya estamos o estaríamos pronto en una nueva recesión internacional: tasas tan bajas de los bonos a plazo del Tesoro USA son inconsistentes con una economía en crecimiento. Nueva recesión que llega sin todavía haber recuperado Europa, Japón y los EEUU el nivel de PBI alcanzado al final de la expansión que concluyó en diciembre del 2007. Lo trágico es que ahora apenas queda margen para políticas de estimulo fiscal y monetario y que China, Brasil y otras economías emergentes ya han dado de sí todo lo posible para paliar la situación global y están enfrentando problemas de sobrecalentamiento e inflación.

En definitiva, creo que estamos peor que en 2008 .

Una vez más, la economía peruana aguantará mejor que otras la recesión y las presiones cambiarias y financieras, pero crecerá a un ritmo bastante más lento .La explicación es: (1) que las reservas internacionales respaldan el 100% de los depósitos de la banca; (2) la deuda pública es razonablemente baja; y (3) las exportaciones de oro y plata subirán de valor y amortiguarán por tanto la caída del resto.

Mi pronóstico es que las bolsas mundiales van a caer en picada, no es de descartar que hasta los puntos mínimos registrado en marzo 2009 o incluso más abaje. Y creo que el ajustón se vendría antes de final de año. La BVL aguantará mejor que otras, sobre todo por las mineras de oro y plata, pero caerá como el resto.

Los analistas dicen que las bolsas están baratas. La dicen haciendo uso de los Price –Earnings ratios (PE) que resultan con sus predicciones de utilidades. Su error ésta precisamente en sus muy optimistas pronósticos de utilidades que no estan en consonancia con la evolución previsible de la economía mundial. Si utilizamos los PE ratios de Shiller (el precio actual de la bolsa dividido sobre el promedio de las utilidades de los últimos diez años) –que es mi indicador preferido- las bolsas estas caras en un mercado secular bajista que es en el que todavía estamos .