martes, 20 de mayo de 2014

Rayos X de la pobreza

Por: Richard Webb
INSTITUTO DEL PERÚ
23-05-11

La última encuesta de niveles de vida trae buenas noticias y varios datos interesantes. Lo fundamental es que la pobreza retrocede.

Hace cinco años, la mitad de los peruanos eran pobres; hoy, lo es un tercio de la población. Más y más somos un país de clases medias. Además, la vida del pobre evoluciona. Desde hace tiempo el colegio primario es casi universal en el Perú, pero hoy dos de cada tres niños pobres asisten también a colegio secundario, acercándose a una puerta de salida de la pobreza. Los pobres mejoran sus viviendas: 54% ha reemplazado el uso de kerosene por conexiones eléctricas para alumbrar. Sus familias se achican, especialmente los pobres extremos, que en promedio eran de 5,5 personas hace seis años y ahora son de 5, reducción favorable porque la familia numerosa es una de las causas de la indigencia.

Otra causa asociada a la pobreza es la etnia, y alienta entonces que la reducción de la pobreza ha sido mucho mayor (19 puntos porcentuales) entre los pobres que se definen de “origen nativo” que entre los pobres “blancos” (2 puntos menos). La revelación más inquietante es el desbalance entre el repentino avance tecnológico, representado por la tenencia de celulares y televisión por cable, y el atraso persistente en la conexión a redes de agua y desagüe. La mitad de los hogares pobres posee celular y en el 4% existe televisión por cable, a pesar de su alto costo.

Pero lo que parece contradecir al mismo concepto estadístico de “pobreza extrema” es que uno de cada tres hogares en esa condición tiene celular. Por contraste, el acceso a redes públicas de agua y desagüe sigue siendo muy bajo e incluso ha retrocedido en la última década. Una posible interpretación es que el celular y el cable son decisiones individuales y requieren inversiones pequeñas. Las redes de agua y desagüe, por otro lado, no solo requieren inversiones mayores para su construcción sino además trabajo colectivo y capacidad de autogobierno para su operación. De los proyectos de agua construidos durante las últimas décadas, muchos han caído en desuso por desgobierno comunitario.

Desde los estratos más altos hasta los más bajos, lo que avanza es la iniciativa individual y lo que manca es el trabajo colectivo. Finalmente, lo que está venciendo la pobreza no son las dádivas sino la productividad: la solidaridad pública y privada han crecido, pero mucho más han aumentado los ingresos por trabajo.

Publicado en El Comercio, 23 de mayo de 2011